Indudablemente el reto más grande en la vida consiste en educar y mantener los pequeños seres humanos a nuestro alrededor. La responsabilidad moral de tener hijos es algo que me impacto hace muchos años y mucho antes de convertirme en madre.

Debo admitir que a pesar de mantener desde temprano una actitud cuestionante sobre los roles sociales de la familia, la idea misma de ser madre no tomo prioridad en mi vida hasta el momento donde me convertí en mamá.

Mantener un ser humano en mi cuerpo con el entusiasmo de proveerle lo mejor que estuviese a mi alcance me llevó a practicar yoga. Yoga prenatal fue mi primer encuentro con todo lo que nos enseña una practica: desde estar presente física y mentalmente, respirar y hasta como controlar aquellas sensaciones físicas que representan retos en el embarazo y parto.

Sin embargo, es la crianza, la de mi hija, el reto más grande y constante; una nena que me inspira enormemente y que ha probado ser también, y no de casualidad, mi mayor reto yoguini.

Estar presente en cada momento, reconociendo la belleza y el privilegio de SER, en este preciso instante resulta todo un reto cuando el cansancio, la frustración y los múltiples deberes, son acompañan por multiples llamados y lloridos. ¡Hay esta! He mencionado algunos de esos no tan hermosos momentos, que muchas veces tratamos de ignorar, los menciono por que es justo hay donde las profundas enseñanzas de nuestra práctica son desafiadas, nada más ni nada menos que por nuestros amores más grandes.

Es así como se genera la más grande motivación para internalizar lo que practicamos y transmitir con y desde el más grande amor posible: El amor que no juzga, el amor que aprecia y se expande.

En medio de este reto resulta necesario mantener un sano reconocimiento de las emociones. En busca de formas eficaces de expandir mi conocimiento sobre las emociones y sobre todo mi conocimiento sobre como explicar estas a mi hija, promoviendo así, la honestidad y eventualmente una sana regulación de todo tipo de emociones.  El siguiente enlace presenta puntos importantes sobre las emociones y la inteligencia emocional https://lamenteesmaravillosa.com/educar-en-emociones/

Y para ver ideas sobre como enseñar inteligencia emocional a los niños/as https://lamenteesmaravillosa.com/diez-reglas-para-educar-a-los-ninos-en-inteligencia-emocional/

 En mi experiencia como madre, educadora y cabeza de familia, las enseñanzas son muchas. Mis humildes recomendaciones para sobre llevar los momentos mas difíciles son las siguientes:

  • Encuentra tiempo para ti misma(o): Yoga! Meditación, todo aquello que hacemos para ser mejores personas, física y espiritualmente. ¡En mi caso como cabeza de familia es todo un reto! Pero lo mas importante es la calidad y la constancia, no la cantidad.
  • Presencia: En momentos donde mi adorada hija no es tan adorable… recuerdo que cada momento es un regalo, de cada cosa aprendo como persona y como mamá. Algún día mi hija no me necesitara y probablemente, no este a mi lado, así que por ahora cada momento es un tesoro.
  • Amor incondicional: Conmigo misma y con mi hija. Recordarme incesablemente que soy humana, que mi hija también, que estamos en este camino aprendiendo juntas y sobre todo que todo se puede superar con amor (((inserte un abrazo fuerte y largo aquí)))

Mantras me han ayudado enormemente en esta área, frases como “soy suficiente” y “todo lo hago con inmenso amor” tienen un poder enorme.

  • Comparte emociones y dale la bienvenida a la ayuda de familiares y amigos: Honestamente no me imagino como serían estos casi 8 años de ser madre si no fuese por el soporte de mis allegados, cuando no me encuentro en mi mejor estado, cuando los días se hacen difíciles, esta bien poner en practica el comunicar nuestras emociones, informar a aquellos a nuestro alrededor que necesitamos/apreciamos un momento (¡o mas!) de ayuda, es solamente humano.
  • Juzgar menos: ¡Mi reto mas grande! Mantenernos alejados de juzgar nuestras acciones, emociones y las de nuestros hijas(os) promueve un ambiente de calma y aceptación total.

Es en estos momentos donde recuerdo que la vida no es mas que un gran aprendizaje que hay que tomarse con mucha calma.

Una parte vital de mantener la armonía durante la crianza es recordar lo precioso que es cada momento con nuestros pequeños, y como el tiempo pasa con una velocidad feroz.

En los días mas agitados encontrar un espacio para compartir emociones, yoga, meditación, una caminata o un juego, probaran excelentes resultados para mantener nuestra salud mental y crecer nuestra conexión como madres/padres.

 ¡Es así como en mi caso, ser madre me ha traído el crecimiento personal mas grande que nunca jamás pude imaginar! Confió que, en los siguientes años, antes de llegar a la adolescencia logre implementar mejor y con mas frecuencia cada uno de los puntos que me ayudan a ser mejor madre. Mis mejores deseos para todos aquellos que consciente y activamente se esmeran por ser mejores personas por y para nuestras futuras generaciones.

La mejor educación que puedes dar a tus hijos (as) es un buen ejemplo”.

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